Comunidad monástica

Biblioteca del monasterio

Al final de un códice de Poblet, el que contiene los comentarios del Beato de Liébana al Apocalipsis, hay, escrito por la mano de un monje de finales del siglo XII, el catálogo de los libros que poseía el monasterio en ese momento, poco tiempo después de su fundación. Se trata de unos pocos volúmenes destinados básicamente a la oración litúrgica y la lectura espiritual. Por este motivo se guardaban en un armario, el armarium, en el claustro, junto a la puerta de la iglesia.

Con el tiempo, sobre todo a partir de la invención de la imprenta, los libros comienzan a crecer en número y se convierten en un patrimonio importante en la mayoría de los monasterios. En Poblet, para conservarlos, habilitaron, a partir del siglo XVII, el antiguo scriptorium de los monjes, dos salas muy bellas del siglo XIII, situadas al norte, junto al claustro. La antigua biblioteca se perdió en su totalidad con la exclaustración del siglo XIX. La biblioteca actual se ha ido formando tras el regreso de los monjes en 1940 y actualmente consta de unos 100.000 volúmenes.

En la biblioteca los monjes deben encontrar los libros que necesitan para su estudio y para la lectio divina, y por eso las secciones dedicadas a la Biblia, a los Padres de la Iglesia, a la Teología, a la Liturgia ya la Espiritualidad monástica son las más importantes. Hay también un buen fondo de Historia y de Literatura.

La biblioteca actual se ha ido formando a partir del regreso de los monjes en 1940 y actualmente posee unos 100.000 volúmenes.