«A todos los forasteros que se presenten se les acogerá como a Cristo, ya que Él un día ha de decir: Era forastero, y me acogisteis. Y a todos se les tributará el honor correspondiente, sobre todo a los hermanos en la fe y a los peregrinos.»
(Regla de san Benito 53, 1-2)
La hospedería para hombres está situada en el interior del recinto monástico. Los huéspedes siguen el horario de la comunidad en un clima de silencio y sencillez: pueden participar libremente en todos los oficios litúrgicos y, en lo referente a las comidas, se han de adaptar al horario de los monjes. La aportación económica queda a la libre consideración de cada uno.
Si desean pasar unos días en el monasterio —el límite máximo es una semana—, se han de dirigir al hospedero, reservando su estancia con suficiente antelación.